La importancia de las ideas – Minuta #100

Esta Minuta Republicana es la número 100 de la serie que empezamos hace más de 2 años en mayo de 2018. Semana a semana, a través de estos documentos hemos compartido ideas y formas de argumentar con el fin de contribuir al diálogo racional y a la defensa de las ideas que como republicanos consideramos esenciales. ¿Por qué hacemos Minutas Republicanas? ¿Por qué las seguiremos haciendo? Esta y otras preguntas serán contestadas en esta Minuta Republicana n° 100.

 ¿POR QUÉ HACEMOS MINUTAS REPUBLICANAS? 

 Para colaborar en el debate público. Si las ideas y el diálogo racional no están en el centro del debate público, otros sucedáneos de menor entidad terminan por reemplazarlos. Así, en un país donde no sea posible el libre desarrollo de las ideas siempre estará capturado por la violencia. Solo el debate sano y con altura de miras «nos permitirá desarrollar nuestra democracia, protegiéndola de ideas y candidatos populistas y demagógicos».1 

Aunque la violencia de la izquierda nos sugiera lo contrario, los republicanos tenemos que responder a esta clase de agravios con ideas, porque las ideas son las únicas capaces de vencer el miedo que tiene capturada a una mayoría silenciosa. Frente a esto, debemos saber que esta no es una tarea fácil, que siempre estará la tentación de enfangarnos en la descalificación y la violencia. Siempre nuestras ideas deben estar por delante, porque el día que la violencia nos haga indistinguibles de la izquierda será el triunfo definitivo de nuestros adversarios. 

Por esta razón, consideramos que estos tres consejos del filósofo Miguel Ángel Quintana Paz son de mucha utilidad para discutir con un izquierdista: 

Todo esto, curiosamente, vuelve mucho más perentorio para los que amamos discutir todo tipo de temas (y desafiar, si se peta, algunos dogmas izquierdistas) el familiarizarnos con nuestra tradición filosófica. En primer lugar, podemos aprender de Platón, de los estoicos o del mismo Buda, como ya detallamos en otro artículo, a mantenernos impasibles ante las groserías que se nos suelten en cualquier discusión.  En segundo lugar, hemos de releer una y otra vez a John Stuart Mill, para fortalecer nuestra convicción de que incluso las ideas más sagradas salen ganando si se someten al desafío de debatir con sus discrepantes.  Y, en tercer lugar, hemos de aceptar el reto de Sócrates: negarnos a tragar cualquier cosa solo por “empatía”, o por “sentimientos”, o porque “lo dice la mayoría”, o porque “la gente a la que quiero caer bien (y que domina los ámbitos donde quiero decirlo) es así como piensa”. Eso sí: en este caso, cuando vayas a un debate, asegúrate de que el botellín de agua que suelen darte no desprende cierto olor fétido; cuentan los botánicos que esa es una característica típica de la cicuta. 

“¿Por qué es tan difícil discutir con un izquierdista (sin que te insulte)?”. The Objective, 3 de agosto de 2018.

Quintana Paz, Miguel Ángel. 
https://theobjective.com/elsubjetivo/por-que-es-tan-dificil-discutir-con-un-izquierdista-sin-que-te-insulte

Por qué es necesario mostrar las ideas de la derecha

Muchas veces se habla de la falta de ideas de la derecha. Se trata de una afirmación falsa: la derecha tiene muchas ideas y muy valiosas todas ellas, el problema de la derecha chilena es que no se ha atrevido a defenderlas con valentía. Chile cuenta con grandes intelectuales de derecha y grandes centros de pensamiento.

A través de nuestras Minutas Republicanas hemos valorado y recogido las ideas de los más diversos intelectuales del sector, aunque muchos de ellos no estén de acuerdo con nosotros. Los republicanos debemos ser capaces de congregar con vocación de mayoría sin traicionar nuestras ideas. Como bien dijo José Piñera: «Chile no se arregla poniendo de acuerdo a dos o tres dirigentes, sino creando las condiciones entre la gente para primen las buenas ideas sobre las malas».2 

Por qué tenemos que participar en todas las discusiones

Los Republicanos desde la fundación de nuestro movimiento nos comprometimos a no volver a perder una batalla cultural por incomparecencia. Por esta razón, nuestras Minutas Republicanas han abordado y seguirán abordando las materias políticas y culturales que apremian al país, para que nunca más un republicano se sienta huérfano de ideas. Solo mostrando nuestros principios podemos demostrar que la izquierda miente cada vez que dicen que la derecha solo tiene intereses. 

Por esta razón, el lema «despertar a la mayoría silenciosa» se vuelve un imperativo urgente antes de que se transforme en una «mayoría silenciada». Para esto es necesario que los ciudadanos nos demos cuenta de que en nuestras decisiones no hay solo meros intereses como nos quiere hacer creer la izquierda. En todas estas hay principios que las subyacen y que vale la pena defender oportunamente.  Sin embargo, despertar a la mayoría silenciosa no solo debería operar como una reacción ante las amenazas populistas de la izquierda. Si tomamos conciencia de que con instituciones sólidas y ciudadanos libres viviremos en un mejor país, entonces nos daremos cuenta de que nos queda mucho por mejorar y así, de una vez por todas, pasaremos a proponer y no sólo a reaccionar. Es hora de que surjan muchos movimientos sociales, centros de estudios, líderes, intelectuales y políticos que representen y despierten a esa mayoría silenciosa, que aún duerme, y que debemos despertarla antes que su sueño se transforme en pesadilla. 

Barchiesi, Antonio. “Despertar a la mayoría silenciosa”, El Líbero, 14 de agosto de 2018. 

LA IMPORTANCIA DE LAS IDEAS 

Como bien señala Axel Kaiser:

«En esto no hay que equivocarse: sin ideas de derecha no hay ni política ni economía de derecha. Así de sencillo. Si se abandona la cultura al predominio de las ideas socialistas nadie puede quejarse después de que el país es cada vez menos libre, que la economía se estanca, que los sindicatos paralizan empresas, que los impuestos son muy altos y suma y sigue».3 

Hube, Constanza (2020): “¿Gobierno de las leyes?”, La Tercera, 23 de julio.

Las ideas son importantes, básicamente, porque no podemos evitarlas. O nos hacemos cargo de ellas o ellas de se hacen cargo de nosotros. Aunque las ideas sean despreciadas por la política ‘más prácticos’, son los mismos políticos sin ideas los que son llevados a pensar, proponer y opinar de cierta manera gracias a filosofías que no son capaces de advertir. 

El estado de opinión que gobierna la decisión en asuntos políticos es siempre resultado de una lenta evolución que se extiende sobre largos periodos y que actúa en muchos niveles diferentes. Las nuevas ideas surgen de unos pocos y se extienden gradualmente hasta llegar a ser patrimonio de una mayoría que apenas si conoce su origen.

Hayek, Friedrich. Los fundamentos de la libertad, p. 152

Con marketing puedes vencer, con ideas puedes convencer. Durante estos últimos años, la derecha ha gobernado en todos los países de América Latina sin cosechar el éxito cultural que han tenido los socialismos de la región. La razón de este fracaso se debe a que los esfuerzos están concentrados en ganar elecciones dejando de lado la batalla cultural que subyace a la batalla política. Es decir, la derecha latinoamericana ha estado más preocupada de vencer que de convencer, siendo esto último infinitamente más difícil y a la vez más satisfactorio que lo primero. 

La política se mueve en dos campos. Por una parte, está el electoral, caracterizado por la necesidad de imponerse a los rivales en las distintas contiendas que caracterizan la democracia. El objetivo es vencer, lo que en nuestro sistema se logra obteniendo más votos que los rivales. El vencedor logra más escaños o cargos, y puede ejercer las competencias que vienen aparejadas a esos escaños o cargos. Pero hay otro campo sin el cual esta idea de vencer queda incompleta. Se trata de instalar las ideas propias en la discusión, de modo tal que los demás participantes de la política y la sociedad se muevan en los ejes que propuso algún conglomerado. Lo llamamos convencer. Este campo, de contenido simbólico, no siempre va de la mano con el factor electoral. Puede ser que alguien venza y no convenza, o viceversa. Por esto, las victorias o derrotas electorales requieren de una lectura un poco más profunda para ver si son completas, logrando convencer al electorado. Se trata de una distinción importante, toda vez que el poder necesita de ambos campos para ser ejercido en plenitud. No es suficiente con ganar en las urnas: también se deben instalar las propias ideas en el modo de pensar de la ciudadanía.

Pérez de Arce, Rodrigo. “Vencer y convencer”, El Líbero, 13 de enero de 2018. Disponible en: https://ellibero.cl/opinion/vencer-y-convencer/

Se trata de que los partidarios de una sociedad integralmente libre impulsemos ideas que propicia el socialismo, sólo que más moderadamente. De tal modo, se piensa que se le privará a éste de dicha bandera, asumiéndola uno mismo, si bien en forma morigerada. La fórmula procura justificarse con la supuesta astucia del Gatopardo, de que “todo tiene que cambiar para que todo siga igual”. Lo que la referida táctica olvida es que el adversario siempre puede correr más allá sus banderas, sosteniendo que lo realizado es insuficiente y que precisamente corresponde a un artilugio gatopardesco. Así, va obligándonos a dar otro y otro paso en la orientación socializante, a la espera de que la realidad se aproxime ya tanto a su ideal, que entonces le resulte fácil ensayar el asalto final al poder. Y es que el trecho que separará al totalitarismo del poder se habrá hecho previamente cada vez más escaso, por obra de la funesta táctica señalada.

(…) Mirado el asunto más a fondo, pienso que la táctica de “arrebatarle las banderas” al adversario socialista, revela un grave reblandecimiento moral en los defensores de una sociedad libre. Ella acusa que se ha concedido que “el mundo va hacia el socialismo” y que sólo podemos atenuar o diferir esa ineludible realidad. Denota una falta de fe en los propios ideales de libertad opuestos al socialismo y en la capacidad de hacerlos prevalecer

Guzmán, Jaime. “El espíritu de consigna”, Escritos Personales, pp. 20-22. Disponible en: https://www.fjguzman.cl/wp-content/uploads/2018/02/Escritos-personales-2011n.pdf

¿POR QUÉ SEGUIREMOS ESCRIBIENDO MINUTAS REPUBLICANAS

Vivimos tiempos duros, donde se juegan muchas cosas que pueden terminar perjudicando gravemente los destinos de Chile. Es en estos momentos donde las ideas son más importantes de que nunca

«Porque actúan como brújula en las horas más oscuras -todos los gobiernos las tienen-, sin ellas la política pierde el sentido, queda vacía».5 

Biblioteca del Congreso Nacional (2018): Análisis al Impuesto específico a los combustibles y MEPCO. Disponible en: https://obtienearchivo.bcn.cl/obtienearchivo?

Seguiremos escribiendo Minutas Republicanas porque ‘no se puede defender lo que no se ama y no se puede amar lo que no se conoce’. Nuestro compromiso con las ideas de la libertad y nuestra vocación de congregar mayorías nos ordena a seguir colaborando con el debate de ideas. Los republicanos sabemos que superar las categorías de la izquierda ideológica que son hegemónicas en la prensa y en los establecimientos educacionales no será una tarea fácil. Pero siempre podrán contar con una minuta para que esta labor sea un poco más llevadera. 

Seguiremos escribiendo Minutas Republicanas porque no tenemos otra opción si queremos defender nuestras ideas, como bien señaló el Premio Nobel ruso, Alexander Solzhenitsyn, no hay ninguna escapatoria para alguien que quiera ser honesto: 

¿Es que realmente no hay salida? ¿Es que lo único que podemos hacer es esperar de brazos cruzados? ¿Acaso puede cambiar algo por sí solo? Nada sucederá mientras sigamos reconociendo, alabando y fortaleciendo –y no dejamos de hacerlo–, el más perceptible de sus aspectos: la mentira. Aunque la mentira lo oculte todo y todo lo abarque, no será con mi ayuda.  Pero no hay ninguna escapatoria para alguien que quiera ser honesto. Todos los días, cualquiera de nosotros tendrá que enfrentarse con al menos una de las situaciones que acabamos de mencionar, incluso si es investigador en la más exacta de las ciencias. Verdad o falsedad: libertad o servidumbre espiritual.  No dejemos que quien no sea lo suficientemente valiente como para defender su alma se sienta orgulloso de sus opiniones “progresistas”, no le dejemos alardear de que es un académico o un artista, o una figura reconocida, o un general, más bien dejémosle decirse a sí mismo: pertenezco a la manada y soy un cobarde, pero me da igual mientras esté bien alimentado y caliente.  Incluso este camino, que es el más modesto dentro de las posibilidades de la resistencia, no será fácil para nosotros; pero es más fácil que la autoinmolación o la huelga de hambre: las llamas no rodearán tu cuerpo, tus ojos no estallarán por el calor, y al menos siempre habrá pan negro y agua limpia para tu familia.  ¿Consideras que no será fácil? Sin embargo, es la posibilidad más sencilla. No será una decisión fácil para el cuerpo, pero sí lo es para el alma. No, no es un camino fácil, pero ya existen muchísimas personas que durante años han mantenido estos principios y viven por la verdad.  No serás el primero en tomar este camino, te unirás a los que ya lo han iniciado. Será más sencillo y más corto para todos nosotros si lo tomamos juntos y sumamos nuestros esfuerzos. Si somos miles de personas no podrán hacernos nada. Si somos decenas de miles cambiará el rostro de nuestra tierra.  Si estamos demasiado asustados, no deberíamos quejarnos de que alguien nos robe el aire. Ya lo hacemos nosotros. Déjennos, entonces, hundirnos más, déjennos lamentarnos, y así cada vez estará más cerca el día en que nuestros hermanos biólogos sean capaces de leer nuestros pensamientos inservibles y despreciables. 

Y si nos amedrentamos, incluso después de haber dado este paso, entonces es que somos inútiles e indignos, y se nos podrá lanzar a la cara el desprecio de Pushkin: “¿Por qué debería tener el ganado los regalos de la libertad? Su herencia, generación tras generación, es el yugo y el látigo”

Solzhenitsyn, Alexander: “Vivir sin la mentira”, Economía y Sociedad, Noviembre 2016 – Febrero 2017. Disponible en: https://www.economiaysociedad.cl/vivir-sin-la-mentira 
REFERENCIAS 
1 Disponible en: https://www.camara.cl/verDoc.aspx?prmID=13876&prmTIPO=INICIATIVA 
2 Nota 1. 
3 Hube, Constanza (2020): “¿Gobierno de las leyes?”, La Tercera, 23 de julio. 
4 Corral, Hernán (2020): “Las cosas como son”, El Mercurio, 22 de julio. 
5 Biblioteca del Congreso Nacional (2018): Análisis al Impuesto específico a los combustibles y MEPCO. Disponible en: https://obtienearchivo.bcn.cl/obtienearchivo?id=repositorio/10221/26061/1/BCN_Analisis_al_impuesto_a_los_combustibles_y_MEPCO.pdf 
6 García, Macarena (2020): “Impuestos a los ricos: ¿eficacia o aplausos?, La Tercera, 22 de julio. Disponible en: https://lyd.org/opinion/2020/07/impuesto-a-los-ricos-eficacia-o-aplausos/” 
7 Cordero, Álvaro y Rodrigo Vergara (2020): “Algunas reflexiones sobre la Propuesta de Impuesto a la Riqueza”, Puntos de Referencia, n° 524. Disponible en: https://www.cepchile.cl/cep/site/docs/20200103/20200103164625/pder524_acordero_rvergara.pdf  8 Nota 7. 
FORMACIÓN REPUBLICANA 
Todo republicano tiene el deber de formarse al mayor nivel posible. Si le dedicaras 1 hora de estudio al día a este tema (leyendo una página cada 5 minutos) en 7 días podrías tener una muy buena formación en torno a este tema. Te recomendamos la lectura de los siguientes escritos: 
Día 1 Guzmán, Jaime. “El espíritu de consigna”, Escritos Personales. Disponible en: https://www.fjguzman.cl/wp-content/uploads/2018/02/Escritos-personales-2011n.pdf 
Día 2 
Día 3 Quintana Paz, Miguel Ángel. “¿Por qué es tan difícil discutir con un izquierdista (sin que te insulte)?”. The Objective, 3 de agosto de 2018. Disponible en: https://theobjective.com/elsubjetivo/por-que-es-tan-dificil-discutir-con-un-izquierdista-sin-que-te-insulte 
Día 4 
Día 5 Solzhenitsyn, Alexander: “Vivir sin la mentira”, Economía y Sociedad, Noviembre 2016 – Febrero 2017. Disponible en: https://www.economiaysociedad.cl/vivir-sin-la-mentira 
Día 6 
Día 7 

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