No es racismo es terrorismo Minuta #101

La noche del sábado 1 de agosto, cerca de 400 habitantes de la comuna de Curacautín rodearon el edificio municipal que llevaba días tomado por parte de un grupo de personas como medida de apoyo a la huelga de hambre de Celestino Córdova, quien fue condenado a 18 años de cárcel al ser declarado culpable del delito de incendio con resultado de muerte del matrimonio Luchsinger Mackay.

Se trata de una actuación que supera los límites de la institucionalidad, precisamente porque esta se ha mostrado impotente ante el abuso de grupos extremistas que asolan el sur de Chile con su actuar violento e impune.

Como era de esperar, la izquierda reaccionó valiéndose de sus herramientas dialécticas habituales y tildó este acto de “racista”. Sin embargo, ¿podemos hablar en serio de un acto racista en este caso? En la presente Minuta Republicana hablaremos sobre esta estrategia de la izquierda ideológica, la cual, con complicidad, cubre con su manto de corrección política los actos terroristas ya habituales en La Araucanía.

¿Racismo? cuando la corrección política y el terrorismo van de la mano

Obviamente, lo ocurrido en Curacautín no fue un acto racista. Los ciudadanos de esta comuna no rodearon el edificio municipal por el solo hecho de que en su interior estuvieran personas de raza mapuche. Independiente del origen étnico de los que se tomaron el edificio municipal, estos estaban cometiendo un delito que afectaba gravemente el bien de la comunidad curacautinense. Es decir, la reacción de la ciudadanía fue por el mérito del delito cometido y no por la raza de los delincuentes. Como bien señaló Víctor Melinao al diario Austral de Temuco:

Lo sucedido el sábado en Curacautín y Victoria no es racismo. Es ira, término de paciencia, es molestia, frustración, agotamiento ciudadano a tanto abuso y prepotencia de algunas comunidades mapuches que se creen dueñas de la verdad.
Comunidades y comuneros que cual bandolero amenazan, amedrentan, vulneran, agreden a la autoridad, a los vecinos, a la sociedad toda. Comuneros que se amparan en el cariño al mapuche y su historia, se amparan en el romanticismo de antiguas victorias y hazañas.
Pero el mundo cambió, hoy algunas comunidades y comuneros se han vuelto personajes oscuros, violentos y abusadores. Se toman campos, extorsionan a agricultores, roban asaltan, amenazan, destruyen la propiedad privada y pública: queman edificios municipales que son puentes y apoyo a los ciudadanos de pequeñas comunas en su diario vivir.
La ciudadanía explotó de molestia, de rabian y no de racismo. Ese es un término simple usado para cubrir vandalismo. Aquí no estuvo orquestando la ultraderecha ni el nazismo como buscan llamar a la iniciativa ciudadana. Hoy se abrió una puerta que la izquierda en su afán de poder no podrá cerrar, hoy en adelante los activistas indigenistas y mapuchistas tendrán que pensar dos, tres y hasta cuatro veces contra quién están atentando. Porque lo que hizo la gente de Curacautín y Victoria, es más que procedente, es valor moral y principios a defender el Estado de Derecho que los gobiernos han olvidado por años y que ciertos grupos políticos viven de ellos.

Víctor Melinao. Diario Austral, 6 de agosto de 2020

No debería sorprendernos la reacción de la izquierda ideológica ante los hechos ocurridos en Curacautín. Se trata del ya manido recurso de valerse de la corrección política ante todo problema que no quieren o no pueden enfrentar con la razón. La reacción de políticos como Karol Cariola, Camila Vallejo, Gabriel Boric o Guido Girardi evidencian una nula preocupación por el drama que se vive en la zona, solo se sirven de un relato que les permite seguir reivindicando su inexistente superioridad moral, no pretenden defender a las reales víctimas de la violencia en la zona, les basta con crear víctimas que estén al servicio de su discurso político.

«En la superficie, la corrección política parece ser una forma de defender a las víctimas, ya sean mujeres, minorías, gays, transexuales o lo que sea. En realidad, sin embargo, se trata de crear víctimas. (…) Su objetivo es intimidar a sus oponentes, exponiéndolos a la humillación pública. Al igual que los nazis y los comunistas cuyos métodos copian, imponen su visión del mundo a través del miedo.

Roger Scruton. The Witch Hunt Culture. Disponible en: https://www.roger-scruton.com/about/radio/559-bbc-radio-4-point-of-view-the-witch-hunt-culture-2-december-19

Desde la oposición, algunos criticaron los desalojos —y los lamentables enfrentamientos entre habitantes de la zona— como un intento de “criminalizar” a los mapuche y como evidencia de “racismo”. Resulta incomprensible, y condenable, que miembros del Congreso asemejen la imprescindible mantención del orden público con un sesgo discriminador del Estado hacia los chilenos de ascendencia mapuche, o que acusen de racistas a los ciudadanos que se rebelan contra las agresiones que sufren hace años. Esa actitud sólo legitima a los violentistas y dificulta que el Estado cumpla con su responsabilidad básica de mantener la paz.

Diario Financiero. La violencia no cede en La Araucanía. Editorial del 3 de agosto de 2020.

Lo que no advierten muchos desde la izquierda es que su actitud entra en directa complicidad con los terroristas, en cuanto transforman a los victimarios en víctimas y justifican sus actos delictivos haciéndolos pasar como actos de “autodefensa”.

Los aliados del terrorismo se valen de la ambigüedad. Dado que el terrorismo en la zona es indefendible, la izquierda no tiene más remedio que recurrir a la ambigüedad para interpretar mañosamente los delitos que se perpetran día a día en el sur de Chile. Como bien señala Axel Kaiser esta simpatía de la izquierda con la violencia política es una de las principales causas de que existen grupos terroristas en la zona: «La pregunta relevante, sin embargo, es por qué un Estado se da el lujo de tener terrorismo y no hacer prácticamente nada para eliminarlo. Parte de la explicación puede tener que ver con el hecho de que el terrorismo en el sur cuenta con la simpatía de ciertos grupos de políticos que históricamente han abrazado la vía armada y que hoy gobiernan moviendo todos los hilos posibles para incentivar y proteger a los terroristas».2

En nuestro país ese arreglo ha sufrido en los últimos años un paulatino deterioro. Si ello fue evidente en fenómenos como la violencia en La Araucanía, también, en los hechos, se fue permitiendo que pequeños grupos de estudiantes radicalizados pudieran impunemente realizar tomas violentas en sus colegios o que las barras del fútbol fueran infiltradas por grupos violentistas en los estadios; es sintomático que luego unos y otros trasladaran ese actuar a las calles y tuvieran un papel protagónico en los actos de vandalismo iniciados el año pasado. Por otro lado, el que parte de la población se manifestara masivamente el 25 de octubre pasado, y que ello hubiese ocurrido una semana después del ataque al Metro de Santiago y a los saqueos y destrucción de locales, tendió a confundir ambos fenómenos, otorgando un equívoco pasaporte de legitimidad a esa violencia: sectores relevantes de la clase política y líderes de opinión de todo tipo evitaron condenarla con claridad.

Pero a tal ambigüedad en la condena se ha sumado también una ambigüedad en las definiciones. Así, algunos sectores han llegado a equiparar los actos de destrucción con la “violencia” que, según ellos, conllevaría el funcionamiento del sistema político y económico, y hasta la expresión de opiniones disímiles de las suyas. Así —a propósito de los incidentes que antecedieron la votación del retiro de fondos previsionales en la Cámara— un diputado llegó a decir que había “mayor” violencia en una carta de dirigentes gremiales advirtiendo las consecuencias de esa iniciativa que en los saqueos o el ataque a una comisaría ocurridos esa vez. Esto, mientras se han venido multiplicando los casos de amenazas a parlamentarios por el modo en que votan determinados proyectos, al punto de inhibirlos —como han reconocido algunos— de realizar actividades propias de la vida normal.

El Mercurio. Violencia: el peligro de la ambigüedad. Editorial del 2 de agosto de 2020. Disponible en: https://www.elmercurio.com/blogs/2020/08/02/80810/Violencia-el-peligro-de-la-ambigedad.aspx

La hipocresía de la izquierda. La reacción más hipócrita a estos sucesos fue la del senador socialista Álvaro Elizalde, quien dijo: «Lo quiero decir con toda claridad: nos parece inaceptable que en nuestro país existan grupos organizados que ejerzan la violencia para resolver conflictos entre particulares y, encima, con una connotación racista».1 Estas serían aceptables de una persona que recién ha llegado a Chile y se encuentra con el primer incidente donde particulares ejercen la violencia, pero son inadmisibles en un senador de la República que fue ministro del pasado Gobierno donde “grupos organizados” han “ejercido la violencia” en múltiples ocasiones sin que el Gobierno de la presidenta Bachelet haya hecho algo al respecto.

Algunos políticos de oposición han reaccionado con escándalo frente a esta situación. El senador Elizalde, presidente del Partido Socialista, ha declarado que “por ningún motivo podemos permitir que civiles armados realicen actos de violencia”. No se ha escuchado lo mismo de él frente a la toma de cinco edificios municipales, ni ante los 160 bienes que han sido incendiados por acción de civiles armados durante el primer semestre del año en La Araucanía, ni ante la muerte del transportista Jorge Barrios en Victoria, luego que su camión fuera quemado con él en su interior.

Luis Larraín. Violencia en la Araucanía. Disponible en: https://ellibero.cl/opinion/luis-larrain-violencia-en-la-araucania/

¿Qué hacer?

Primero, Atrevernos a decir la verdad. Para vencer la corrección política, como toda experiencia totalitaria, debemos ser valientes y atrevernos a decir la verdad sin importar las consecuencias negativas que surjan. La verdad más evidente en este caso, tan evidente que es inaceptable que no sea un consenso de todos los grupos democráticos, es que existe terrorismo en La Araucanía.

Tal como lo dijimos en una Minuta Republicana anterior.3 Si entendemos por terrorismo: «toda actividad violenta organizada por un grupo político que busca producir terror en la población con el fin de destruir el orden político o de conquistar el poder político».4 Podemos decir que todas esas condiciones se aplican a los hechos de violencia que se viven en el sur de Chile: (1°) En La Araucanía hay violencia a diario; (2°) Existen comunidades radicalizadas y grupos políticos como la Coordinadora Arauco Malleco; (3°) El fin próximo de estos grupos es minar las instituciones nacionales instaladas en las zonas y (4°) El fin remoto de muchos  de estos grupos de lograr un nuevo “Estado Mapuche”.

Segundo, Defender a las víctimas. En La Araucanía hay miles de personas que claman por la paz y desde otras zonas del país hacemos oídos sordos. Son compatriotas que no pueden dormir tranquilos, que son escoltados a diario por la policía, que han debido blindar sus casas y reciben a diario amenazas. Estos compatriotas nos necesitan más que nunca y no podemos dejarlos solos por el solo hecho de vivir a cientos o miles de kilómetros de la zona.

Debemos mostrar nuestra solidaridad con nuestros compatriotas que sufren a diario el abandono del Estado y demostrarles que no están solos. Como bien señaló Rojo Edwards: «A pesar de todo esto, quiero decirles a las víctimas de La Araucanía, que no le vamos a entregar Chile al narcoterrorismo, y pronto podrán volver a caminar tranquilos por sus pueblos y ciudades. Sus hijos podrán jugar en el árbol de la parcela y podrán quitar los sacos de arena con los que protegen sus casas de los balazos».5

Quienes deberían tener prioridad en las políticas públicas en esta materia son las víctimas del terrorismo, como bien señalan desde el instituto Ideas Republicanas:

1.- Creación de una Comisión de Reparación de Víctimas de la Violencia en La Araucanía. La comisión debiera depender del Ministerio de Justicia y actuaría en coordinación con la Unidad de Víctimas de la Fiscalía Regional de La Araucanía. La Unidad, estaría conformada por un equipo profesional y especializado para atender a las víctimas de violencia en la región.

2.- Creación de un Registro Público de Víctimas de Violencia en La Araucanía (últimos 25 años). El registro estaría a cargo de la Comisión de Reparación de Víctimas de la Violencia dependiente del Ministerio de Justicia. Los criterios para ingresar al registro de víctimas debieran ser consensuados con la Unidad de Víctimas de la Fiscalía Regional. Entre la información a contener en el registro tendría que incluirse a lo menos, los nombres de las víctimas y la valoración de las pérdidas sufridas. El registro debiera ser actualizado permanentemente y los datos en él contenidos, estar sujetos a la debida confidencialidad que este tipo de información requiere.

3.- Dictar una ley para crear un Fondo de Reparación a las Víctimas de Violencia en La Araucanía. El fondo de reparación debiera ser agregado a la Ley de Presupuesto de la República de cada año en el ítem correspondiente a la Comisión de Reparación de Víctimas dependiente del Ministerio de Justicia, y su finalidad sería reparar la totalidad de los perjuicios (lucro cesante, daño emergente y daño moral) de las víctimas. El fondo repararía a las víctimas que sean inscritas en el registro que debiera llevar para estos efectos la Comisión de Reparación de Víctimas. La reparación debiera efectuarse en un plazo máximo de 6 meses desde que ingresa la víctima al registro. Además, sería necesario crear una modalidad objetiva y técnica de evaluación y tasación de daños para ser reparados. Asimismo, se debiera cautelar el uso malicioso de esta condición por parte de particulares y empresas. La ley que establezca este fondo podría permitir al Consejo de Defensa del Estado demandar a quienes cometieron los delitos, con el objeto de que éstos reembolsen al Estado lo pagado a las víctimas.

4.- Seguro Estatal. Así también, el Estado podría tomar un seguro a su favor con la finalidad de resarcirse del gasto efectuado por concepto de indemnizaciones a las víctimas.

Martini, Alejandro (2020): “Propuestas en materia de reparación de víctimas de la violencia en la región”, Ideas Republicanas. Disponible en: https://static1.squarespace.com/static/5ce6fd006193af0001ce5a52/t/5d4d9c9e9d46100001882cb2/1565367455123/Formato+minuta+ideas+republicanas_propuestas+en+materia+de+reparacion+de+la+vilencia+en+la+region_IR.pdf

Tercero, Desenmascarar a los terroristas. Políticamente, estamos luchando contra un enemigo existente, pero invisible. Conocemos poco de los miembros de la CAM y otras células terroristas. Debemos desenmascarar a esta clase de delincuentes porque el anonimato solo beneficia la impunidad de sus actos y la consolidación de su victimismo.

Solo así podremos separar al noble pueblo mapuche de estos criminales que no hacen otra cosa que manchar el nombre de todos.

Los mapuches son las principales víctimas de la violencia terrorista. Dado que no solo el nombre de su pueblo se ve manchado de forma injusta por culpa de criminales que muchas veces no pertenecen a la etnia mapuche, también son víctimas de los terroristas quienes tratan de “yanaconas” a aquellas personas que quieren vivir en paz. La muerte del lonko Juan de Dios Mendoza Lebu y de Eleodoro Reiman Coñuel demuestran que la violencia poco y nada tiene que ver con la sangre y mucho con los móviles políticos que alimentan el odio de algunos.

Minuta Republicana (2020): ¡Paz en la Araucanía!. Disponible en: https://www.accionrepublicana.cl/minutas-republicanas/

Cuarto, Desenmascarar a quienes se benefician con la violencia terrorista. Chile cuenta con los medios para derrotar al terrorismo. Sin embargo, existe un entramado político y cultural que no debería ser desdeñado por el solo hecho de contar con la capacidad de fuego suficiente.

Es cierto que son pocos los violentistas que “agitan el árbol”, pero son muchos otros los que “recogen los frutos” del terrorismo. Estos últimos se pasean por el mundo exacerbando el racismo y el victimismo de la etnia mapuche. Es hora de que estos personajes tengan una actitud más clara frente a la violencia y la rechacen de manera clara sin apelar a relatos del pasado que justifican los crímenes del presente. De lo contrario, sabremos que mantienen una actitud cómplice con los grupos terroristas.

Referencias

  1.  Disponible en: https://www.24horas.cl/politica/senador-elizalde-es-inaceptable-la-violencia-organizada-con-connotacion-racista-4364835
  2. Axel Kaiser. El Gobierno y los terroristas. Disponible en: https://fppchile.org/es/el-gobierno-y-los-terroristas/
  3. Acción Republicana (2018): “Violencia en la Araucanía”, Minutas Republicanas. Disponible en: https://static1.squarespace.com/static/5b4777a7372b96b5c65f654a/t/5c004227b8a045136c8b809f/1543520811114/Minuta+violencia+en+la+araucania.pdf
  4. Nicolás López Calera. “El concepto de terrorismo: ¿Qué terrorismo? ¿Por qué el terrorismo? ¿Hasta cuándo el terrorismo?”, pp. 60-6. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=756881.
  5. Rojo Edwards. Las dos guerras de La Araucanía. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=lVH1thuMldM&t=11s
  6. Informe de inteligencia para la Red Líbero. Disponible en: https://www.dropbox.com/s/679ot7bxbqukpw3/Informe%20de%20Inteligencia%20Red%20L%C3%ADbero%207%20de%20julio%202020.pdf?dl=0&mc_cid=1a29dde221&mc_eid=31802fb236

Formación Republicana

Todo republicano tiene el deber de formarse al mayor nivel posible. Si le dedicaras 1 hora de estudio al día a este tema (leyendo una página cada 5 minutos) en 7 días podrías tener una muy buena formación en torno a este tema. Te recomendamos la lectura de los siguientes escritos:

Día 1 Acción Republicana (2018): “Violencia en la Araucanía”, Minutas Republicanas. Disponible en: https://static1.squarespace.com/static/5b4777a7372b96b5c65f654a/t/5c004227b8a045136c8b809f/1543520811114/Minuta+violencia+en+la+araucania.pdf
Día 2
Día 3 Martini, Alejandro (2020): “Propuestas en materia de reparación de víctimas de la violencia en la región”, Ideas Republicanas. Disponible en: https://static1.squarespace.com/static/5ce6fd006193af0001ce5a52/t/5d4d9c9e9d46100001882cb2/1565367455123/Formato+minuta+ideas+republicanas_propuestas+en+materia+de+reparacion+de+la+vilencia+en+la+region_IR.pdf
Día 4
Día 5 von Baer, Ena (2003): “La Cuestión Mapuche: Raíces, Situación Actual y Desafíos Futuros”, en La Cuestión Mapuche: Aportes para el debate (Eugenio Guzmán, editor), pp. 13-41 (37). Disponible en: https://lyd.org/wp-content/uploads/woocommerce_uploads/2016/04/Libro-Completo-Sello-de-Agua-5.pdf
Día 6
Día 7

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